miércoles, 14 de marzo de 2012

29 horas

A veces,
ese sueño que refleja quienes somos,
es estrella sin un foco que la alumbre,
esas noches duran 29 horas,
y los días solo tienen tiempo a irse.
Nuestra mente no ayuda y nos proponen
cambiar aire por dos cápsulas de plomo,
que sin pausa va quitándote la pena,
hasta hundirte en un shock de distinciones,
sin palabra, sin medalla y con botones,
que te bajan hasta pisos que no existen,
donde no se escuchan mas esas canciones,
que te hacían levantar sin consecuencias,
y que el plomo solo sea la sentencia,
de la misma calidad con la que miran,
y redactan otra cosa sin poesía,
para verte sumergido en lo que no eres,
sin valor se nutren como vitaminas,
que se miran sin saber de donde vienen,
para colapsar en forma de autopistas
en un viernes a las 7 de la tarde,
que de apoco van quitándote la risa,
que te trajo tantas auras magistrales.
Nuevas risas cárgalas en carabinas,
para combatir contra todas versiones,
contra el plomo, contra el dueño de la feria,
contra los que no quieren que hayan canciones.