De juguetes los fusiles, de coraza el corazón,
es un verso que no tiene ni principio, ni patrón,
hoy levanten lo que tengan porque ellos lo lograron,
aunque ingleses se llevaron parte de nuestra canción,
ellos dejaron el pecho sin saber de la cuestión,
por nefastos bien peinados y una ebria decisión.
Hoy están en nuestro cielo, flotan nubes de algodón,
pero no se perderán por el eco de sus voces,
con nosotros y sin poses abrazados gritarán
“Las Malvinas son argentas y argentas morirán”.