El faro atormenta a los que creen que pueden saberlo todo, los desafía penetrante con la mirada de su nombre, los obedece según cual sea su conveniencia y los abandona cuando el crea necesario.
Todos los encuentros sirven para aprender y cuando se aprende se separan hasta un, casi siempre, final intermitente, subiendo la escalera del mismo vi toda mi vida, en 4 segundos entendí porque estaba ahí y porque quería verlo todo desde arriba, con la lluvia, que se cortaba por la luz de su nombre, tire todo al mar, el siempre sabe que hacer con lo que uno se desprende para transformarlo en agua, en la misma agua que después vos vas a desear tener.
Después de llegar a la gloria un renglón se me hacia interminable, una copa de vino era un letargo abrupto, había perdido todo tipo de sensibilidad hacia mi amada, estuvimos enamorados 15 años y ese amor se desvirtuaba en fuertes golpes al centro de su alma oliva.
El aire le indicaba a la tronera que debería cerrarse, seguramente viô mi desconcierto y mal trato, ejecutó esa acción para que el afuera no vea tal desamor. Necesitaba ponerle puntos suspensivos a nuestro romance, hace ya más de 7 años de la firma de libros en Brooke, del apego fanático de mujeres despechadas y miradas acusantes de hombres sin moral, 7 años rodeado de manuscritos sin terminar y este desorden de papeles en mi cabeza. Ordenê la tabaquera y baje a la cocina.
Me situê en el merendero, Rina se encontraba raramente calma, se acerca, entre un bostezo y un beso amanecido me dice:
- Noel pedî unos dîas en el instituto y rente una cabaña en Horley, nos va a venir bien para alejarnos un tiempo de los problemas que nos atormentan, yo de los niños y madres de la escuela y vos de esa búsqueda frenética de musas dormidas y tu profundo insomio, hace mucho tiempo que no nos tomamos siquiera 1 día para nosotros, no cuento con una negativa de tu parte, el barco sale el Viernes 9.15 AM, son 2 horas de viaje, en el puerto nos espera Koren, el dueño de la cabaña, con un Jeep y desde ahí son 35 minutos mâs.
Si bien no me había consultado absolutamente nada sobre su plan ni tampoco dado opciôn a rêplica el si saliô inmediatamente, debía despegarme de Julia, nuestra relación estaba rota, quebrada, con ella firmamos un pacto de sangre y tinta para que los críticos estén a nuestra merced, para llegar a ese estatus literario, a el reconocimiento, pero ese pacto ha llegado lejos, 7 años de nada, necesito despegarme de esta maldición, de la burla de los filósofos, del pensamiento colectivo de que estoy acabado, necesito alejarla de mi lado.
-No has podido tener una mejor idea Rina, el Viernes partiremos hacia Horley,
necesitamos encontrarnos y separarnos de la dinámica de la ciudad, cortar esta rutina agobiante.
Esas fueron las palabras que me brotaron, pero interiormente sabía que mi propósito era alejarme de ella y su condenación.
Los 3 días que nos separaron del Viernes no fueron rápidos, pero me sirvió para acomodar todo ese desorden gramatical de la habitación y guardar a Julia, una Remington Portable de 1920, en su estuche, uno que yo mismo había mandando hacer a medida, y ahora que lo recuerdo esta es la primera vez que lo usa, nunca fuê guardada desde su llegada, siempre estuvo al exterior, fuê amor a primera vista, debo reconocer que cuando cerré la cremallera algo me paso, pero el polvo podría dañar la barra del tabulador, es mejor así.
No había muchos tripulantes en la embarcación, una mujer con gorro Clochê y una pareja de mayor edad situada en la proa.
_ Estoy contenta de que hayas aceptado mi propuesta Noel, y cuando veas el faro que se encuentra cerca de costa de Maskhov, quedaras encantado, la cúpula puede ser un buen lugar para que leas o quizás contemples el mar y serenes tu cabeza, te encantarâ.
La idea cada vez me convencía más, avizorar el mar me había tranquilizado y el oleaje fuê un factor decisivo para mi reposo hasta la llegada al puerto.
Al llegar nos encontramos con un puerto no muy ortodoxo, las escaleras de madera desbastadas por la marea nos imposibilitaba llegar hacia esa sombra diminuta que se encontraba al final de la misma , seguramente Koren, pero con ayuda del capitán del barco, quien con sus manos nos hizo de bastón, pudimos llegar hasta tierra firme, el abrazo de nuestro anfitrión no se hizo esperar, eramos la única pareja de la embarcación la deducción fue fácil, ni tampoco su saludo protocolar,- Bienvenidos a Horley island, soy Koren, seguro están cansados por el viaje así que los llevare rápido hacia la casa y en el camino les contare todas las actividades que pueden realizar en este maravilloso lugar, subimos a su vehículo y nos dirigimos hacia la cabaña.
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