El lobo se aleja, el café ya está frío, la tregua
madura en pleno castigo, quien era? qué plazo? No vas a sacar lo que nunca fue
mío, yo puedo romperme en 5 pedazos, atar mi sentidos y no tener gusto, es el
precio justo a tanto delirio, yo puedo doblarme por algún motivo, yo puedo
ponerme más dulce contigo, tomar todo un río, yo puedo romperme de un solo soplido, no creo que el fin
acá sea un castigo.
miércoles, 23 de enero de 2013
Lobo (parte 1)
Hojas no escritas con tinta de pulpo, o
culpo a tu ego o solo disculpo al franco discurso que viene en 3, 4 o 5
segundos. Semillas de sal envueltas en pino, que plantan macetas y duerme a las flores, pasa de nuevo, ahora no mira, levanta la toalla y recoge del suelo el
soplo del aire que viene del lobo, mira de nuevo, el humo que larga ya tira más
miedo, da vueltas de encierre y espera vencer.
El lobo pide la cuenta con señas, pero aún la partida no hemos terminado, la dama del fondo suelta una rienda, se deja al plantado,
sabes lo que piensa? perder la soltura, caer al abismo, envolverse en pecados,
ir al mercado vestida de fiesta, más que comprar un yogurt complicado, pisar
ese charco sin un caballero, abrir el ropero y sacar más de un tipo, comerse
las dietas con pan y manteca, perder el Edipo, a una solución depende el motivo,
en que estábamos? a sí, yo puedo romperme de un solo soplido.