se acostaba, hasta respiraba mas lento,
en el techo la mirada, la espalda en el acero,
viendo saltar los terneros, sin que exista un cabeceo.
El ruido se hace ameno, controlado en el ambiente,
no se suelta y persiste, decora la función,
el baile con pisadas en un salón decorado,
con las persianas cruzadas, no invitaron a la luz.
El ruido en la madera nos cuenta el 2x4,
la vela se consume, la cortina no se queja,
el consuelo en el abrazo hace que todo se lleve,
la dulzura de los pasos ahora puede que te tenga.
Sin embargo no dormía, fingía que lo hacia,
fundamentando opciones para no tomar ninguna,
el vecino hoy vuelve, la revista se ha caído,
el bebe que siempre llora, hoy no llora se ha dormido.
El camino siempre llega por más que no llegues nunca,
la paloma siempre posa sin fotógrafo que ría,
los ruleros hacen vueltas como la cabeza tibia,
en el lapso del segundo, dormía.