martes, 15 de mayo de 2012

Sonidos

Pasa la mesada y rebota en el estante,
finge ser distante pero siempre se te acerca,
sube la cerca, baja la persiana, duerme en tu cama
y despierta en el jardín, prueba el whisky, cabecea en la canela,
corre y luego vuela, sube al disco, sobre el disco, en el disco y cae,
tiembla, vibra, flota en tu cuerpo, en la piel, en un sentido
o en 6, baja, te relaja, te aumenta, te habla, charla, o se escapa,
vuelve y te mira, da vuelta la cocina, se sube a los libros y los lee,
te los lee, te dispersa y pone atento, te revienta la burbuja o te crea alguna bruja
que se mete en tu cuento, le dispara o la ama, o quizás no cree tramas,
o un capítulo gigante, o mil encuentros de gigantes, o te te lleva a otra era
donde sos el navegante, el héroe o el pecado, o el peón del empleado, el Rey,
o el sublime, el príncipe o la rana, el actor reconocido o algún tipo de otro tío,
te sumerge en la pileta y te tira flotadores, que no son mas que valores
que siempre ahí los tenias, pero que no los querías o jamás los encontraste,
da color y algún contraste para subir a la escena, flota, baja, suena,
se asusta si no tiene la atención que se le espera y se queda, quieto, inmóvil,
en trance, un trance, 2 trances, te nubla, se mete, no te deja en el apriete,
salís y tu interior es un  universo amplio, donde el solo te espere,
o donde una causa vuele, te cansa, te pesa, pesa, bajas, dormís,
estas abierto, el estado de los sueños nunca tiene más de un dueño, el que sueñe,
pero el siempre acompaña, no te empaña, es tu aliado, aunque tiene a un amigo que se impone,
se pone de pie, te acalora, te levanta, canta, te acomoda y se corta,
siempre corta, y espera en su paciencia que otro pariente lo suceda.